Viajar a Europa desde Sudamérica es una inversión importante, y elegir bien la época puede cambiar tanto el precio como la experiencia. Las estaciones están invertidas respecto del Cono Sur: cuando acá es invierno, allá es verano.
Temporada alta: junio a agosto
Es el verano europeo: días larguísimos, mucha vida en la calle y también multitudes, calor fuerte en el sur (Madrid, Roma, Lisboa) y los precios más altos de pasajes y alojamiento. Coincide además con las vacaciones de invierno en Sudamérica.
Media temporada: abril, mayo, septiembre y octubre
Para nosotros, la mejor época. El clima es templado, hay menos gente en los museos y los pasajes suelen estar más baratos que en verano. Es ideal para Roma, Lisboa, Barcelona o París.
Temporada baja: noviembre a marzo (sin fiestas)
Hace frío, oscurece temprano y llueve más en el norte, pero es cuando aparecen los pasajes más baratos del año. Es una gran época para ciudades de museos y gastronomía como Madrid, Londres o Ámsterdam. La excepción son las fiestas de diciembre, con mercados navideños y precios en alza.
¿Qué ciudad elegir como puerta de entrada?
Madrid suele tener la mayor cantidad de vuelos directos desde Latinoamérica y muchas ofertas. Desde ahí, los trenes de alta velocidad y las aerolíneas low cost conectan con todo el continente a precios bajos.
Documentación
Para estancias turísticas cortas, muchos latinoamericanos no necesitan visa para el espacio Schengen, pero los requisitos cambian: revisá con tiempo las autorizaciones electrónicas vigentes, el seguro de viaje obligatorio y la vigencia de tu pasaporte.